Si me preguntan por eso, seguramente sería cuando terminé el colegio. Eso sí, más que explicar las cosas que pasaron exactamente entonces y todo eso, me gustaría tratar de contar aquí el porqué de tal trascendencia en mí.
Aquella ocasión me marcó un antes y un después pero no sólo en lo de terminar un ciclo educativo, sino que también en mi vida en general. Para empezar yo era la alumna que no acostumbraba juntarse con otros porque simplemente no era sociable, y lo otro es que era demasiado distinta a los demás como para poder compartir algún interés en común y ese tipo de cosas que suele hacer un alumno más normal. Si agregamos a eso que a los ojos de la mayoría de mis compañeros era como "rara", tenía más de alguna característica que fuera risible o digna de burla y que solía tomarme a mal las bromas que me dirigían -más de una vez hirientes-, entonces mi perfil de ese tiempo -y quizá también podría decir de ahora- empieza a ser claro.
Afortunadamente esos malos recuerdos que me significaron haber sido la compañera a la que siempre molestaban quedaron en el pasado, ya que más tarde me tocaron otros ambientes más cómodos para mí y más favorables para mi salud mental que el colegio -como la universidad por ejemplo- aunque dicen que la convivencia en el mundo del trabajo puede ser similarmente desagradable, pero eso es otro tema.
Afortunadamente esos malos recuerdos que me significaron haber sido la compañera a la que siempre molestaban quedaron en el pasado, ya que más tarde me tocaron otros ambientes más cómodos para mí y más favorables para mi salud mental que el colegio -como la universidad por ejemplo- aunque dicen que la convivencia en el mundo del trabajo puede ser similarmente desagradable, pero eso es otro tema.
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